Lima.- En las últimas décadas, hemos sido víctimas de la globalización. La necesidad de comunicarnos y acercarnos a nuevas tendencias de
vida, generan el desvanecimiento de la cultura e identidad de cada uno
de nosotros.
Es inevitable, pero hasta que punto debemos permitir el
desmembramiento del conjunto. ¿Qué pasará con la sociedad? Se dice que
el ser humano es sociable por naturaleza, he ahí la conformación de una
organización política que regula las conductas de los grupos, sin
embargo tener un gobierno no asegura la protección o respeto de las
culturas. La globalización tiene como precedente al capitalismo que es
un sistema económico surgido en Europa, la adquisición de bienes, la
industria y la acumulación de capitales es el máximo responsable de
degradación del trabajo.
Los intereses de algunos por generar necesidades en los demás, tienen
un fin oculto que es “convertirnos en una sociedad consumidora”. A
estas maquiavélicas maniobras, se han unidos distintos entidades
financieras que a diestra y siniestra otorgan créditos a los usuarios,
convirtiéndolos así en perpetuos clientes, debido a que los interes
cargados en los créditos son sutiles condenas a pagar. En estos tiempos,
nos vemos obligados a consumir sin tener necesidad de ellos, que genera
esta actitud.
Los responsables de estas acciones son los medios de comunicación que
con su canal de persuasión y la espectacular maniobra de publicidad de
algunos, ocasionan comportamientos vagos que traen como consecuencia la
masificación de los conjuntos. Sin embargo, los medios producen aspectos
positivos en la sociedad como son: informar sobre los distintos eventos
nacionales e internacionales, contribuyendo a la formación de opinión y
sentido crítico de las personas pero otros usan los medios para
manipular e influenciar a los individuos en temas coyunturales de un
país.
No olviden, identifíquense por su particularidad como persona.